Patrimonio Histórico
Conjunto Histórico de Jódar
Desde 1983 se encuentra incoado el expediente para su declaración, abarca los entornos de la Iglesia y del Castillo: Calles Juan Martín, Alhorí, Isabel la Católica, Plaza de España, Plaza del Castillo, Conde Salvatierra y Alcázar, en las mismas se pueden ver edificios tradicionales de la región y su peculiar trazado urbano. A toda esta zona se la conocía en los siglos XVI y XVII como “la Villa Vieja”…
Barrio de Andaraje
Al norte de la ciudad se encuentra el popular Barrio de Andaraje, que viene del término árabe “rueda de molino sobre la que giran los arcaduces” y que servía para regar las cercanas huertas. Es un barrio con idiosincrasia propia. Partimos desde la Plaza de San Marcos, donde hace siglos estuvo la Ermita de este nombre junto a la Puerta de las murallas, llamada de Toledo. o de Baeza. En el centro de la Plaza se alza un calvario, sobre esbelta columna, con la Imagen de un Crucificado del tallista ubetense Jose Maria Trillo (1955). Seguimos nuestro itinerario por la calle Juan Martín donde encontramos interesantes Casas historicistas y de gran sabor. Las hay más antiguas de estilo clasicista. Si nos internamos por la Plaza Don Manuel Agudo Gimena, conocida como “Plaza del Pilón”, veremos un antiguo Lavadero, allí estuvo la llamada “Fuente del Lugar”, donde se desarrolló en el siglo XIV una bonita historia de amor, entre embajadores y princesas, confundiendo algunos historiadores esta fuente con la construida en la Plaza de España en el siglo XVIII.
En la Fontana de Xodar
vi la niña de oxos bellos
e finque ferido dellos
sin tener de vida una hora
Internándonos por las estrechas CALLEJUELAS, accedemos al castillo por la empinada y típica escalera de la calle Alhorí (cuyo nombre significa granero), con bellos jardines, desde donde se divisa una impresionante vista de la Iglesia de la Asunción. Pasando la Puerta del Aire del siglo XII, restos de las murallas de la ciudad, pasamos a la Plaza del Hospitalico y Plaza del Castillo, donde vemos un antiguo portillo del Castillo. Bajamos por la típica calle de la Cava y nos paramos a la izquierda, junto a la Iglesia, para ver una de las más típicas calles de la provincia, Isabel la Católica, que se abre bajo los arcos de los contrafuertes de la Iglesia, para la UNESCO debe de ser conservada. Mientras admiramos desde la Lonja toda la belleza del conjunto, nos podemos acercar al muro exterior de la Capilla de San José donde admiraremos, empotradas en el muro, una inscripción Ibero-Latina del siglo I. d. C. y otra mozárabe del siglo XI al lado. Hasta finales del siglo XIX, el Barrio estuvo cercado por las primitivas Murallas, y las típicas huertas, como la de los Marqueses, llamada “De Palacio”, junto a la “Casa Grande”, así como varios barrios marginales de cuevas, como los de “Barranco Hondo”, “El Pocico”, o “San Marcos”. Aún pueden visitarse algunas pocas viviendas-cueva, en la zona del “Pocico”.
Plaza de España
Incluida dentro del Conjunto histórico de la ciudad, conserva bellos edificios historicistas como los de la C/ Juan de Mata Carriazo nº 1 y calle San Fernando nº6 de estilo clasicista, ésta última es conocida como “Casa de los Mesa” de 1875, con bellos escudos heráldicos, y alero con escenas de dragones y peces, de gran cuidado en los acabados. La fachada del Ayuntamiento centra la Plaza en estilo regionalista del año 1927, con columnas salomónicas y bella galería arcada para el Salon de Sesiones. En el nº 10 se encuentra el edificio llamado “el Sindicato” o “La Central” por ser antigua sede de RENFE, con bellísimos salones con falsos artesonados y frescos, su estilo es regionalista, con medallones con perfiles de soldados y arcadas de ladrillo rojo y granito, fue construído en 1929. En los jardines de la Plaza se encuentran cuatro magníficos bustos en bronce (1970) de: Unamuno, Ortega y Gasset, Ramón y Cajal y Marañón, realizados por el prestigioso escultor sevillano Juan Abascal, que los considera como una de sus mejores obras, digno de mencionar es también el Teatro Principal construido en 1931. En 2004 fue reconstruída la antigua Fuente Principal de los tres caños, realizada en 1777, siendo original el pedestal de la cruz del año 1612, que recuerda leyendas locales, como que “el mejor agua era la del centro por ser el caño del Señor, al estar bajo la cruz, y los de los laterales eran los caños de los judíos, por las máscaras grotescas”. Esta Fuente se confunde con la famosa “Fontana de Xodar” que era la de la Plaza del Pilón, ya desaparecida.
El 2 de agosto de 1983 se publicaba en el Boletín Oficial del Estado el Decreto del 13 de junio de 1983, por el que se declaraba Conjunto histórico-artístico el centro de Jódar, publicándose el expediente de declaración con la siguiente delimitación: “Comprende la línea que recoge todas las fachadas de la Plaza de España, siguiendo por la calle Martín Alguacil y tomando las propiedades adosadas a la Iglesia de Santa María comprendida en la delimitación, fachadas del callejón del Alorí envolviendo la totalidad del castillo, para seguir con las fachadas del callejón del Alorí, fachada de la edificación particular de la calle Isabel la Católica, adosadas en parte a la fachada de la Iglesia por el lado del Evangelio, para terminar en la Plaza de España encerrando igualmente sus fachadas y el solar completo del Ayuntamiento”.
Esta ambigua descripción ha propiciado en los últimos años la degradación de todo este entorno, desapareciendo numerosos inmuebles y fachadas, degradando el centro histórico de la ciudad, con normativas urbanísticas que lo están desvirtuando.
Castillo de Jódar
El castillo de Jódar es uno de los monumentos históricos, no sólo más importantes de nuestra ciudad, sino también de nuestra provincia.
La historia de Jódar no ha sido lo suficientemente estudiada, sobre todo analizada, por los muchos intelectuales que ha tenido y tiene nuestra ciudad, quizás por ese afán cainita galduriense o porque crean que no tiene los oropeles de otras ciudades, a todos os digo que es lo suficientemente intensa y extensa que vale la pena conocerla, sin apasionamientos, sólo con documentos y con un análisis científico de los mismos.
La historia de Jódar tuvo varios periodos históricos es lo que su nombre sonó en los libros de historia de España: su inscripción ibero-romana, algunos episodios de la época musulmana como las revueltas muladíes, su conquista castellana y conversión en señorío, su papel en la Frontera con el reino granadino, su cerco por las tropas del rey buscando los tesoros del condestable Dávalos, su asalto en la guerra de las Comunidades de Castilla, su epidemia de peste de 1681, o la batalla de Jódar donde fue derrotado el general Riego, abriéndose España a la “Ominosa década”.
Sólo estos episodios han merecido la entrada de Jódar en la “gran historia”, es igualmente mencionada en biografías de personajes nacidos o residentes aquí, y poco más. El resto de su historia ha quedado para las publicaciones locales o de ámbito científico, muy restringidas para el gran público.
Iglesia de la Asunción
Fue construida sobre la primitiva Mezquita, documentada por el geógrafo árabe Al-Himyari, el cual menciona que era de “tres naves sostenidas por columnas de mármol”.
Su primitiva advocación era la de Santa María, desconociéndose cómo era el edificio primitivo sólo que el Altar Mayor estaba orientado al oeste y su puerta principal al norte, junto a la denominada “Fuente del Lugar”. Los primeros datos documentales sobre las obras del actual templo se remontan al año 1547, trayendo la piedra de la cantera de Bedmar. En 1569 trabajaba en ella el Maestro Domingo de Uriarte. De 1582 a 1589 la obra estuvo a cargo de Juan Vizcaino. En 1591 se menciona como constructores y maestros canteros a los hermanos Gaspar y Francisco de Aranda, construyéndose la nave central con sus seis capillas laterales con bóvedas de casetones, tan al uso de Vandelvira, que era el supervisor de las obras de los templos de la Diócesis. Todo el conjunto construido es de estilo renacentista-purista.
En 1613 se comienza la construcción de la Torre, según traza de Juan de Aranda Salazar con un estilo barroco. En la misma se encuentran labrados en piedra tres escudos pertenecientes a los Obispos: Sancho Dávila, Cardenal Moscoso y Fernando Andrade, interviniendo en la obra los Maestros Francisco de Zamora, Alonso Galan, Andrés y Diego Guerrero, siendo terminada en 1661 por Eufrasio López de Rojas, encontrándose en su interior un escudo de Sancho Dávila. Una de sus cuatro campanas es de 1794.
En 1729 se repara la cabecera o Capilla Mayor por Juan de Consuegra. De 1771 a 1780 se construye el actual crucero, Capilla Mayor y cúpula de los Evangelistas en estilo neoclásico con detalles del rococó en la cúpula que fue construida por Pedro Fernández, Manuel y Juan Armenteros. En 1799 se colocan los púlpitos y graderías iniciándose la construcción de la Fachada Principal en estilo neoclásico por Manuel Caballero que la termina, junto con el coro en 1801. Según algunos historiadores la fachada es una de las mejores de la provincia por sus airosas proporciones. En 1864 se construyen las Capillas de La Expiración y la Bautismal. En 1877 finalizan los trabajos de construcción de la Capilla de San José, dirigida por el Arquitecto Pedro Pascual Samaniego, con elegante media naranja, que se encuentra decorada con interesantes frescos de 1915. De 1989 a 1992 el templo sufrió una profunda restauración añadiéndole elementos que realzan aún más su interior como varios retablos en mármol de Macael y piedra, la magnífica Reja y sillería de la Capilla de San José, iluminación, etc.
En su interior se cuenta con valiosas obras de arte como el Retablo Mayor de estilo neorrenacentista del sevillano Carlos Bravo Nogales, autor también de su imaginería. Imágenes como Jesús Yacente de Sebastián Santos Rojas, considerado como uno de los mejores imagineros del siglo XX o el Cristo de la Expiración de Lourdes Hernández. Destaca en general toda su Imaginería de Semana Santa de afamados imagineros, así como los Retablos de San José y Ntra. Sra. de los Dolores. La Iglesia conserva interesantes cuadros de los siglos XVI, XVII y XVIII, Imágenes del XVI al XVIII y algunas piezas de orfebrería en plata del XVI al XIX, destacando la Custodia Procesional de 1669 y los bordados de algunos ornamentos. La Iglesia es Bien de Interés Cultural, y según la UNESCO es patrimonio a conservar. La Iglesia conserva un MUSEO PARROQUIAL con interesantes piezas de orfebrería desde el siglo XVI y del bordado, con ternos del siglo XVII y XVIII.
Iglesia-Santuario del Santísimo Cristo de la Misericordia
Su origen se remonta al siglo XVI, cuando se erige como Capilla del Hospital de la Santa Misericordia, perteneciente a las monjas de la Orden Tercera Franciscana. Esta Iglesia llevaba la advocación de Santa Isabel. Desde esa época se venera en la misma la Imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia, Patrón de Jódar. En 1700 se comienza la construcción del actual edificio sobre un convento a medio construir cedido por el marqués, bendecida la ermita una década después prosiguen las obras con la construcción de un camarín y otras en 1759 con la ejecución de la magnífica media naranja ocúpula con talla en yeso de estilo barroco. Ha sufrido importantes reformas a lo largo de los siglos, como la de 1880 o la de 1903 en que se construyó su actual Camarín.
Sin embargo la obra más importante fue la de 1966 a 1968, dejando a la Iglesia con su actual aspecto. Tiene un Retablo Mayor en estilo neorrenacentista de Bravo Nogales (1956) y una pila bautismal en mármol de 1616, así como una vidriera del siglo XIX, conservando obras pictoricas de los siglos XVIII y XIX. La Imagen del Cristo está atribuida a los Imagineros valencianos Rausell y Llorens (1944). Hace pocos años el templo sufrió una profunda restauración que puso en valor su historia y patrimonio, incorporando nuevas piezas artísticas como la de Nuestra Señora del Rosario y de la Aurora del siglo XVII.
Junto a esta Iglesia se levanta el magnífico edificio del Centro Parroquial, construido con aportaciones de toda la ciudad, desde 1985 a 2005.
Atalaya de los Pinares
Todavía señorea en su cerro del paraje natural de Los Pinares en Jódar, parte de la esbelta torre vigía, llamada «la atalaya de Los Pinares», declarada como Bien de Interés de Cultural y con inminente peligro de ruina total, al desaparecer más del 60 % de su circunferencia. Formaba parte de una amplia red de torres-vigías que daban seguridad al camino Real que iba a Granada, dominando parte del valle del río Jandulilla y los asentamientos humanos de Los Pinares y su fuente de agua potable.
Para el historiador Castillo Armenteros: “Esta función de hisn desempeñó el asentamiento emiral en el cerro de la Atalaya con varias alquerías ubicadas en sus proximidades, las cuales aprovechando la abrupta orografía, lo utilizan como un lugar refugio común en momentos de peligro, situación que también pudieron ejercer las numerosas atalayas y torres que existieron en las inmediaciones de Jódar…”.
Con el triunfo de la islamización que suponen los éxitos de `Abd al-Rahman III se constituye el que podríamos llamar en sentido estricto el poblamiento andalusí, que abarcaría el período comprendido entre los siglos XI y XIII, fecha en la que la conquista cristiana inaugurará un nuevo modelo de poblamiento, donde los asentamientos en torno a las atalayas desaparecerán dados los peligros de la frontera.
El cementerio municipal de San Sebastián, a 2,5 km. del casco urbano, es un remanso de paz y tranquilidad, rodeado de bellos jardines, espacio para la reflexión y el sosiego, y sobre todo para el arte.
Cementerio Municipal de San Sebastián y Ermita
Resulta curioso que el Cementerio Municipal de San Sebastián, considerado como uno de los mejores de la provincia y con expediente para su declaración como Bien de Interés Cultural, conserve interesantes panteones de escultores italianos de finales del siglo XIX, su construcción es diseño del arquitecto Justino Florez y data de 1893. En el centro, entre jardines y amplias zonas verdes, se encuentra la Ermita de San Sebastián, con una elegante espadaña, en su interior se encuentra una magnífica Dolorosa del cordobés Martínez Cerrillo, así como otras Imágenes. Interesantes son algunas obras de rejería y labra de mármol.
El cementerio municipal de San Sebastián, a 2,5 km. del casco urbano, es un remanso de paz y tranquilidad, rodeado de bellos jardines, espacio para la reflexión y el sosiego, y sobre todo para el arte.
Archivo Histórico Municipal y Biblioteca Pública
El Ayuntamiento de la ciudad conserva en la Casa Municipal de la Cultura, un importante Archivo Histórico Municipal, con documentación y legajos desde mediados del siglo XVI, hasta nuestros días, donde ha quedado plasmada la historia de la ciudad. Junto al mismo está la Biblioteca Pública Municipal, con más de 10.000 volúmenes desde el siglo XIX…
Museo de Jódar
Incluido en la Ruta de la Cultura del Olivo en Sierra Mágina. Este Museo fue creado en 1997 por la Asociación Cultural «Saudar» y la colaboración del Ayuntamiento, pero muy especialmente por los habitantes de la ciudad que han ido donando la totalidad de las piezas, objetos y enseres aquí expuestos. Desde el principio «Saudar», contó con el asesoramiento, visitas y estudios de arqueólogos del entonces Colegio Universitario de Jaén, y de la Delegación Provincial de Cultura, con un escrupuloso respeto a la Ley del Patrimonio Andaluz.
Con estas premisas se han podido salvar infinidad de piezas, que depositadas durante años en domicilios particulares, estaban olvidadas y expuestas a su inmediata desaparición. Esta labor se extendió, a objetos y enseres relacionados con las artes y costumbres populares recuperándose, gracias al altruismo de los vecinos, miles de piezas que hoy no existirían, exponiéndose a la contemplación y estudio de generaciones venideras, pasando por sus salas miles de personas.
El Museo dispone de varias salas: Aula de Cultura “Narciso Mesa Fernández” para conferencias y exposiciones temporales, con la exposición permanente “Jódar a través del tiempo” con fotografías desde mediados del siglo XIX y la Biblioteca de Temas y Autores Galdurienses. Otra sala dedicada a “Jódar a través de la historia” donde se recoge la historia de la ciudad y de las civilizaciones que la poblaron. La Sala de Artes y Costumbres Populares “José María Balboa Ruiz” dedicada a recoger los útiles y enseres de la vida cotidiana de comienzos del siglo XX, con la reconstrucción de elementos populares de aquella época y por último la Sala de Artesanía del Esparto, Oficios y Olivar.
El Museo cuenta con guías de la propia Asociación y la entrada es gratuita.
Museo Brilop
En la Casa de la Cultura se encuentra el legado del Pintor Galduriense Blas T. de Rivera y López, con más de un centenar de obras, en arte naif, donadas a la ciudad.
Centro Antiguo y Comercial. Los Barrios
Finalizada la visita por el conjunto monumental, se pueden recorrer las calles de la ciudad tratando la hospitalidad de sus habitantes. Se inicia el recorrido por la calle de San Fernando, por la que en Semana Santa, suben las Cofradías en demostración de fervor y resistencia de sus costaleros. Se contempla la Casa de los Mesa con sus escudos nobiliarios del año 1875, más abajo encontramos un bello ejemplo de casa en estilo clasicista con jardín-huerto y junto a ella, ya en la Plaza del Mercado se visita la Plaza de Abastos, donde se encuentra el concurrido y popular mercado. Continúa la visita por la calle de D. José Beltrán, donde destacan antiguas casas como la nº 2 de la calle Colón, de estilo clasicista de mediados del siglo XIX, y a su lado la bellísima Casa del Canónigo Arroquia con su bello patio andaluz y de estilo único en la ciudad, diseñada por el Arquitecto Justino Florez en los años 70 del siglo XIX, frente a la misma está la Iglesia del Santo Cristo y su recoleta Plaza, donde se alza el edificio del Centro Parroquial (1985) y el majestuoso Colegio “General Fresneda” (1927) de estilo regionalista. Frente al mismo se encuentran típicas viviendas tradicionales de la ciudad.
Prosigue la visita subiendo por la calle Méndez Núñez, donde se encuentra una bella casa con estilo ecleticista tardío (1929), frente a ella y en la calle General Fresneda nº 51 se alza otra casa en estilo modernista, (1930). Estamos ya en pleno centro comercial de la ciudad. Se gira a la derecha y contemplamos infinidad de tiendas, comercios y modernos edificios de la calle General Fresneda. En esta calle se puede adquirir de casi todo, admirando bellas obras de carpintería en varias puertas, siendo el centro comercial de la ciudad. Finaliza nuestro recorrido nuevamente en la Plaza de España.
Una buena muestra del desarrollo urbanístico de Jódar es la zona moderna, centrada en la Avenida 1º de Mayo y Calle Domingo Arroquia, donde nacen los nuevos Barrios y zonas residenciales de Jódar, como El Ejido,(1925) o los de Fátima(1950), La Constitución, El Consuelo, Canario, La Paz, El Prior, “Las Glorias”…, de amplias calles y jardines. El Paseo 1º de Mayo ha sido siempre el “pulmón verde” de Jódar, documentado ya a finales del XVIII, entre sus jardines se encuentra el monumento en bronce al ilustre oculista Juan Martín realizado por Jacinto Higueras, el Monumento a Julián Besteiro o a Dolores Ibárruri “La Pasionaria”… En las calles Domingo Arroquia y Ermita Vieja se alzan modernos edificios y establecimientos comerciales, así como la Plaza de Toros, construida sobre la anterior del año 1927.
En la Plaza de Fátima, entre jardines, se alza la Ermita de Nuestra Señora de Fátima (1950) con un bello retablo en mármol. En la calle Jaén está la nueva Iglesia Parroquial de Fátima con bella fachada con retablos cerámicos y diseño de Julio C. Casas (2002).
En los jardines del Instituto de Bachillerato, en la Avda. de Andalucía, hay un busto en bronce de Julián Marías obra de Abascal. Digno de visitar al final de esta calle, y junto al Real de la Feria “El Caballo” y Carretera de circunvalación, es el Bulevar y jardines del Ejido así como el Complejo Polideportivo de Palomares, centro de ocio de toda la comarca.
Sentarse en las múltiples terrazas de sus bares o entrar a sus restaurantes, es agradable en ellos se pueden degustar exquisitas tapas o aperitivos.
Viviendas Tradicioneles
La mayoría de las viviendas antiguas eran de tapial, de escasa altura, salvo en el casco histórico. Quizás la vivienda que más ha sido estudiada de Jódar sea la CASA-CUEVA, exponente del incontrolado crecimiento económico y demográfico de mediados del XIX, creando barrios marginales con bolsas de pobreza.
Desaparecidas las cuevas, en su lugar se han levantado parques y jardines. Sin embargo se conservan algunas, para mostrar a las futuras generaciones de Galdurienses y visitantes otras formas de hábitat, pudiendo visitarse en los Barrios de Vistalegre y del Castillo.